La centenaria batalla por el petróleo venezolano
El sector petrolero del país ha experimentado grandes cambios y dos oleadas de nacionalizaciones desde que su primer pozo empezó a bombear en 1914
>La industria petrolera de Venezuela ha experimentado cambios radicales desde sus inicios hace más de un siglo, entre ellos tumultuosos ciclos de prosperidad y penurias y dos grandes oleadas de nacionalizaciones.
La historia petrolera de Venezuela se remonta siglos atrás, a la época precolonial del país, cuando los pueblos indígenas utilizaban el líquido que llamaban “mene” como combustible y medicina, y para ayudar a impermeabilizar embarcaciones, velas y cestas tejidas.
Si bien desde finales del siglo XIX las filtraciones de petróleo habían atraído a prospectores comerciales a Venezuela, el primer pozo petrolífero comercial exitoso del país se estableció en 1914 cerca del lago Maracaibo, en el noroeste de Venezuela, lo que desencadenó la transformación del país de un apacible productor de café, cacao y ganado a una potencia petrolera.
Los trabajadores del sector pronto acudieron en masa a Venezuela, y en cuestión de años, decenas de empresas estaban extrayendo petróleo del subsuelo, con el respaldo por el dictador Juan Vicente Gómez. En 1928, Venezuela era el mayor exportador de petróleo del mundo.
A diferencia de las abruptas nacionalizaciones que se produjeron en otros lugares del mundo en aquella época, la primera toma de control de las empresas petroleras en Venezuela fue un acontecimiento en gran medida pacífico posterior a décadas de cambios legislativos graduales.Un primer paso se dio en 1943, cuando el gobierno venezolano obligó a las empresas que operaban en el país a compartir el 50 por ciento de sus ganancias petroleras con el Estado. En 1958, con la transición del país a la democracia tras la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, el gobierno aumentó su participación en las ganancias del petróleo y dejó de otorgar nuevas concesiones a empresas petroleras.La medida fue un intento de afirmar el control sobre los recursos nacionales del país, de poner fin a los contratos con empresas extranjeras que se consideraban explotadoras y de responder al creciente movimiento nacionalista de Venezuela.
“Nos resistimos a seguir aceptando que se manipulen nuestros intereses desde los centros de poder del mundo”, dijo Pérez a la revista Time cuando el país estudiaba la ley.Alrededor de 20 empresas o sus filiales se vieron afectadas. En aquel momento, empresas estadounidenses como Exxon, Gulf, Mobil, Texaco, Chevron y Arco controlaban más del 70 por ciento de la producción de crudo del país.En 1976, la empresa estatal Petróleos de Venezuela, o PDVSA, se hizo cargo de la extracción y producción de petróleo en el país. La riqueza petrolera llevó a Venezuela a tener uno de los niveles de vida más altos hasta bien entrada la década de 1980.
Hugo Chávez fue elegido presidente en 1998 y pronto empezó a utilizar recursos de PDVSA para financiar programas sociales, lo que creó una brecha entre la empresa y su gobierno.
La huelga duró casi dos meses y prácticamente paralizó la producción de petróleo. Chávez respondió depurando a 18.000 empleados de la empresa y sustituyéndolos en gran medida por elementos leales a él, una medida que muchos consideraron un giro hacia una gestión más política de la empresa, en vez de técnica.
En 2007, al subir el precio del petróleo, el gobierno venezolano exigió que las empresas del sector redujeran sus participaciones en los proyectos del país, sin compensación. Algunas compañías, entre ellas Chevron, llegaron a acuerdos con el gobierno, pero dos empresas estadounidenses, ConocoPhillips y Exxon Mobil, rechazaron los acuerdos, abandonaron el país y demandaron al gobierno venezolano.En los últimos años, tribunales del Banco Mundial y de la Cámara de Comercio Internacional han adjudicado casi 11.000 millones de dólares a ConocoPhillips y 2500 millones de dólares a Exxon Mobil. Ambas empresas afirman que se les deben más indemnizaciones.
La sobreproducción provocó el desplome de los precios mundiales del petróleo en 2014. En ese momento, PDVSA estaba sumida en una crisis de liquidez y se vio obligada a pedir millones de dólares en préstamos al banco central de Venezuela.
Venezuela pronto se vio inmersa en un colapso económico histórico, marcado por una inflación galopante, hambre generalizada, el fracaso de su sistema de salud y una migración masiva de personas fuera del país.
En 2025, las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela se incrementaron, ya que el gobierno de Trump inició una escalada militar en el Caribe que algunos funcionarios de su gobierno dijeron que tenía como objetivo expulsar a Maduro del poder.
El 7 de enero de 2026, tras la captura de Maduro, funcionarios del gobierno de Trump esbozaron un plan para asumir efectivamente el control de la venta de petróleo de Venezuela de forma indefinida.© The New York Times 2025.
Fuente: telam