AÑATUYA
2 de marzo de 2026
Marzo de Homenajes: Pionera del Trabajo Social con vocación de servicio.

Hoy, VIVIANA COULTER.
Hay vocaciones que se manifiestan en la infancia como un llamado inevitable. En este segundo día de nuestro homenaje a las mujeres destacadas de nuestra comunidad, en Añatuya Ciudad queremos visibilizar el HACER de Viviana Coulter: madre, Trabajadora Social y, sobre todo, una mujer que ha dedicado 36 años de su vida a encender la chispa del amor al otro en cada actividad y cada barrio que transitó.
La historia de Viviana con el servicio comunitario, comenzó cuando apenas era una niña de 12 años en la Escuela Medalla Milagrosa. Mientras otros jugaban, ella ya descubría un mundo de realidades diferentes en el Hogar San Vicente.
"-Comencé a asistir al hogarcito San Vicente, donde se alojaban niños con diferentes problemas neurológicos. Allí aprendí a darles de comer… colaboraba con la hermana Vicentina Lilia. Ella amaba ese hogar de discapacitados; de ella aprendí que la caridad no es dar lo que sobra, sino dar lo que nos duela. Aprendí el servicio, la entrega y la aceptación de lo diferente siendo apenas una niña", recuerda Viviana con emoción.
Ese camino se consolidó a los 14 años cuando conoció a la hermana Thelma, quien la introdujo en el trabajo comunitario a través de INCUPO. Tras formarse profesionalmente en el Instituto San Martín de Porres en la capital santiagueña, Viviana regresó a su Añatuya natal en 1985 para volcar todo su conocimiento en su tierra.
Uno de los primeros logros, quizás por eso el más recordado de su carrera, fue su trabajo en el Barrio La Merced, donde llega motivada por el Padre Emilio de Elejalde. Allí, Viviana no solo gestionó recursos, sino que organizó la comunidad alrededor de la esperanza de una vida más digna. Nos cuenta:
"-…allí le propuse a la gente, organizar su barrio, aprendieron a elegir democráticamente un delegado por manzana... cada uno traía su problemática y hacíamos beneficios para que cada familia, tuviese luz eléctrica, veredones, baños y muebles económicos. Fue una movilización increíble! …fabricábamos y vendíamos peluches, dulces regionales, mermeladas… conservas de tomates... recuerdo que la hermana Amelia logró que nos donaran la primera máquina de envasado al vacío y la Clínica Mayo fue la primera en comprarnos las mermeladas para sus pacientes", relata sobre sus inicios. ![]()
En aquel entonces, la fuerza colectiva era tal que, junto a las familias Etelechea y Pachilla, instalaron la primera carnicería del barrio. Fue Don Martínez Calabozo quien dona el primer animal vacuno para iniciar la actividad comercial. Relata Viviana que allí también se vendían productos de granja, carne de cerdo, huevos y lo que cosechaban en las huertas familiares. Esto demuestra que, cuando se trabaja hombro a hombro con el vecino, ocurre algo mágico que trasciende la obra física: se activa el deseo de progresar.
PAMI: 36 años de compromiso.
Desde el 20 de julio de 1990, Viviana se convirtió en una pieza fundamental de la Agencia PAMI en Añatuya. Su gestión no se limitó a lo administrativo; fue una "Técnica de Campo" todoterreno que se recorría las ciudades sobre la ruta 34: de Selva a Mailin; llegó hasta Bandera, Los Juries, siempre tomando contacto directo con las necesidades de los afiliados. ![]()
Bajo su impulso y la mentoría de la Licenciada Ugozolli, redactó y gestionó proyectos que hoy son pilares de la tercera edad en Añatuya: el taller de Coro; Taller de Folclore, Pintura, porque su intención siempre fue que el afiliado común empiece a verse a sí mismo de otra manera; que deje de ser un espectador de sus carencias para convertirse en el protagonista de soluciones. ![]()
Viviana, primera Trabajadora Social en Añatuya, caminó los barrios, aprendió el nombre de cada familia y a validar sus saberes, despertando ese potencial dormido. Al creer en las capacidades del otro, les devolvemos la confianza de que el futuro no es algo que "les sucede", sino algo que ellos mismos pueden construir. Estuvo desde el primer comedor; los primeros bolsines del programa ProBienestar, hasta la creación de Centros de Jubilados emblemáticos como el “Añatuya” (sobre calle Falucho) y el "Renacer", donde trabajó codo a codo con vecinos como Don "Chilo" Fiol, el Dr. Farías, el recordado “Chocho” Alvarenga y don Manuel Vázquez.
"-Siempre busqué que el jubilado sea EL protagonista. Siento mucha satisfacción al recordar que impulsamos la primera fábrica de pañales en esta ciudad y también una huerta comunitaria con el INTA y muchos proyectos de salud preventiva. Pero uno de los más queridos fue el 'Cine Debate', donde los adultos mayores se reunían a ver una película, debatir y compartir una merienda. Otro gran proyecto en los años 2.016 y 2.017, fue el originado mediante un convenio con USUARIA y la ENET Nº4 para enseñarles a los adultos mayores, el uso de la tecnología y potenciar su memoria".![]()
Hoy, Viviana es esa cara familiar que el afiliado busca apenas entra a la Agencia local. Es la profesional que sabe que detrás de un expediente hay una vida, y que para lograr grandes cosas hay que golpear puertas e insistir.![]()
Con 36 años de servicio, Viviana Coulter sigue demostrando que el trabajo más valioso es aquel que se hace en silencio, con humildad y poniendo el alma en la función pública. Por su capacidad de motorizar nuestra adormecida comunidad y por su inmensa sensibilidad humana, Añatuya Ciudad la reconoce hoy como una mujer imprescindible de nuestra historia actual.
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