AÑATUYA
7 de marzo de 2026
Marzo de Homenajes: una inquieta escritora añatuyense

Hoy, Liliana Teresita Abdo
Hay personas que parecen haber vivido varias vidas en una sola. En este nuevo capítulo de nuestro ciclo de homenajes, en Añatuya Ciudad nos enorgullece presentar el "Hacer" de Teresita Liliana Abdo. ![]()
Nacida en nuestra ciudad un 17 de octubre de 1963, Teresita es una mujer que se define por su inquietud intelectual. Es Profesora de Lengua y Literatura, pero su curiosidad la llevó por caminos tan diversos como el Solfeo, el Piano, el Dibujo, la Pintura y el Inglés. Incluso en el ámbito de la salud, se formó como Auxiliar Técnico en Radiología, dejando su huella ad-honorem en el Hospital Zonal y en clínicas que hoy forman parte de nuestra memoria histórica, como la Pueyrredón, la San Francisco o el Policlínico Regional Ferroviario "Eulogio Moreno". ![]()
Hija de docente, Teresita lleva el aula en la sangre. Comenzó a enseñar inglés a los 19 años en la ENET Nº1 (hoy Escuela Técnica Nº4), fue el nacimiento de su primera nieta en 2009 lo que la impulsó a cumplir su destino: se recibió de Profesora de Lengua y Literatura para estar, finalmente, frente a sus alumnos, a quienes define como su "gran amor".
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Su compromiso educativo trascendió las fronteras de Añatuya, integrando equipos del Ministerio de Educación de la Nación y dictando ateneos de Lengua en todo el sur santiagueño. Junto al recordado Padre Mario Bogetti, fue pieza clave en la recreación de las Olimpíadas Juveniles del Chaco Santiagueño Monseñor Jorge Gottau, un hito deportivo y escolar que marcó a generaciones.
En el 2016, junto a sus alumnos, participó del Intercolegial de Teatro y mas tarde, integró el Jurado del XXII Festival intercolegial de Teatro “Camino al Bicentenario de la Autonomía provincial”. Y esta veta artística llega hasta la danza, nos cuenta: “…gracias a Quique y a Analía Acuña pude cumplir mi sueño de niña al bailar folclore en el escenario del Teatro 25 de Mayo…”
Teresita transitó los caminos del arte y encontró en la escritura su canal de expresión más profundo. Aunque ella, con suma humildad, dice: "...no soy escritora, pero al menos lo intento...", sus premios dicen lo contrario.
Desde aquel 2do. Premio en el recordado Concurso de relatos "Añatuya Ferroviaria" hasta el premio obtenido en un concurso de cuentos infantiles en España, su escritura ha llevado el nombre de nuestra ciudad a otras provincias como Corrientes y Tucumán. Fueron estas nuevas formas de conectarnos con el mundo, las que le permitieron enviar su obra a países como México, Panamá, Moldavia (Proyecto “La amistad da vueltas en círculo”-marzo/2024) donde han valorado y publicado sus trabajos en diversas antologías hispanoamericanas. ![]()
En el año 2002, la Revista CAMBIO publica un cuento corto suyo. Su obra formó parte de la antología de poesía publicada en el 90º aniversario de la SADE, (Sociedad Argentina de Escritores). Todo este derrotero cultural, fue considerado por la Cámara de Diputados de la Provincia, reconociéndola como destacada Escritora y por su invaluable aporte a la cultura. ![]()
Hoy, ya jubilada y sin dejar de estudiar (actualmente aprende Quichua de forma online), Teresita mira hacia atrás y recuerda “…vengo de una familia donde hay muy buenos escritores, unos destacados y otros anónimos…”, pero fueron su madre y su abuelo, quienes supieron ser ejemplo y le transmitieron el verdadero amor por la palabra leída y escrita.
Y ante tanto camino recorrido, Teresita se describe como una perfeccionista…: "Soy una mujer inquieta, me gusta aprender; creo ser una generadora de ideas y proyectos, pero reconozco que necesito de otros para concretarlos".
Ciertamente son innumerables sus logros personales, pero cuando Teresita habla de sí misma, lo hace con la sencillez de quien sabe que el camino del aprendizaje es infinito. Esta mujer, que reconoce que ha criado hijos y ha plantado infinidad de árboles, siente que todavía le queda un sueño por cumplir: publicar su propio libro.
Por ello, en este Marzo de Homenajes, traemos el relato de Teresita Abdo, para celebrar a una mujer que se anima a trascender las fronteras geográficas y personales. Porque debemos reconocer que hay historias de añatuyenses que merecen ser contadas, caminos que pueden inspirar a otras mujeres a concretar sus sueños, historias que animan a escribir como un acto sanador y que enseñan que el aprendizaje no termina nunca, ni siquiera cuando ya se ha enseñado tanto.
