COMUNIDAD
1 de marzo de 2026
Marzo, mes de LA MUJER. Marzo de Homenajes.

Tomasa Pereyra: mujer solidaria.-
Hay nombres que son sinónimo de barrio, de lucha y de mano tendida. Hoy, 1 de marzo, al dar inicio al mes en que conmemoramos a la Mujer, en Añatuya Ciudad inauguramos este ciclo de breves-historias con Tomasa Pereyra, una mujer cuya naturaleza es el servicio, la presencia solidaria.
Nacida en su humilde casa, en el Barrio Colonia Osvaldo, la vida de Tomasa estuvo marcada desde temprano por la responsabilidad. Perdió a su padre a los 3 años. Vio a su madre criar a 9 hijos trabajando en tareas domésticas, una imagen que forjó su respeto absoluto por el rol de la mujer. Al fallecer su madre, Tomasa no dudó: se hizo cargo de sus hermanos y sobrinos, convirtiéndolos en sus hijos del corazón.
Nos cuenta que: “…a los 18 años, ya soñaba con mejorar mi cuadra…” Fue entonces que se propuso organizar a los vecinos y logró ser Presidenta de la Comisión Vecinal, cargo que ocupó durante 15 años. Entre tanto, por su empeño y dedicación llegó a la Vicepresidencia de la Federación de Barrios, un grupo integrado mayoritariamente por varones. Pero el liderazgo de Tomasa, la ubicó estratégicamente.
Dueña de una belleza innegable, a los 17 años, las luces del Club San Jorge la vieron coronarse como "Miss Añatuya". También, fue Reina del Carnaval, bailó en murgas y se destacó siempre por su natural elegancia.
Durante más de 20 años trabajó en los comedores de Cáritas. En el patio de su vivienda, con múltiples carencias, se alimentaban cientos de niños y adultos mayores. Uno de los hitos que define su tenacidad ocurrió cuando Tomasa se propuso levantar un salón: "-No teníamos grandes recursos, pero teníamos voluntad. Íbamos con los vecinos a las ladrillerías a pedir los medios ladrillos que descartaban. Los cargábamos en bolsas, los acarreábamos nosotros mismos. Así, pedazo a pedazo, levantamos un espacio de dignidad para la gente…", recuerda con orgullo.
Con el tiempo y gracias a esa unión vecinal que ella supo llevar adelante, el Colonia Osvaldo logró que se construyera la Posta Sanitaria, el enripiado de calles, los veredones, el destacamento policial. Incluso su pasión futbolera dejó huella, logrando la sede social y deportiva donde ella misma, rompiendo moldes, fue Directora Técnica de un equipo femenino.
Agradecida de sus raíces, siempre tuvo actos amorosos hacia a las mujeres de su barrio en fechas especiales, como el día de la Madre. Se llegaba a saludarlas y les llevaba algún regalo.
Y es que, su sensibilidad no conoce límites de horario ni de distancias. Entre sus anécdotas más crudas y humanas, recuerda aquellos momentos de dolor extremo en el barrio: "-cuando fallecía un niño de una familia humilde, yo agarraba mi bicicleta. Salía a pedir colaboración entre los vecinos para comprar el ataúd y yo misma lo traía cargando en mi bici. No podíamos permitir que un vecino sufriera solo en ese momento".
Incluso, durante la pandemia de COVID-19, asistió a las familias aisladas de las 50 manzanas de su barrio; gestionó ayuda, acercó medicamentos. Estuvo atenta a cada necesidad.
Siendo muy joven comenzó a trabajar como administrativa en la Municipalidad. Tras 26 años de labor en la Fiscalía, Tomasa hoy goza de su jubilación, pero sus días siguen cargados de compromisos. Otra de sus pasiones, la política, la sigue llevando a recorrer las calles y aunque nunca ha ocupado un cargo, su trabajo y militancia la acercan a la gente, a los trabajadores que buscan su asesoramiento.
Indudablemente, hay vidas que se cuentan por años, y hay otras, como la de Tomasa Pereyra, que se cuentan por las huellas que dejan en el camino de los demás. Su dedicación y servicio al prójimo lo resume en una sentida frase:
"-Siempre que alguien me cuenta una necesidad, trato de ayudar, porque seguramente no podría conciliar el sueño si no hago algo!".
Por esta resumida reseña que aqui les contamos, desde AñatuyaCiudad, homenajeamos a esta MUJER protagonista silenciosa. Destacamos su respeto, su voz suave y su hablar pausado que enseña con humildad; la honramos por su Hacer sin Esperar Nada a cambio, la destacamos para demostrar al mundo, que en un rincón de Santiago del Estero, hay mujeres que quieren construir, que son valiosas y que pueden inspirar al mundo entero.- Escribe: C.R.R.
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