27/08/2024
Cómo un simple pantalón rosa ayudó a una académica a sobrevivir 804 días en una brutal prisión del régimen iraní
Fuente: telam
Kylie Moore-Gilbert vivió una pesadilla de más de dos años tras ser arrestada en el aeropuerto de Teherán en 2018. Fue acusada injustamente de espionaje por el régimen islámico
>Este pantalón rosa formaba parte del uniforme obligatorio que Kylie debía llevar en la prisión de Evin. El uniforme, compuesto por una túnica hasta la rodilla y unos pantalones holgados de calicó, ambos en un rosa brillante, tenía como objetivo deshumanizar a las prisioneras políticas y socavar su dignidad. Pero Kylie, en lugar de rendirse ante esta humillación, convirtió el pantalón en un símbolo de resistencia y esperanza.
Desde el inicio de su encarcelamiento, Kylie fue confinada en una celda de 2 por 2 metros sin luz natural, aislada del contacto humano. Con el tiempo, suEl Según contó al emdio australiano, con gran cuidado, abrió la costura de una de las piernas del pantalón e insertó un pequeño mensaje en su interior. Luego, mojaba el pantalón por completo, excepto en la zona donde se encontraba la nota, para que pareciera que había sido lavado. Una vez seco, el pantalón se colgaba en la lavandería, donde otra prisionera lo recogía y leía el mensaje oculto.La creación de los pantalones viajeros demostró la profunda necesidad de solidaridad y apoyo entre las prisioneras. Para Kylie, los mensajes ocultos en la costura del pantalón representaban mucho más que simples palabras; eran un constante recordatorio de que no estaba sola, de que otras mujeres compartían su dolor y su lucha.
Cada vez que recibía una nota, contó al TSMH, sentía una renovada sensación de esperanza. Estos intercambios fortalecieron su determinación de resistir y sobrevivir. En un entorno donde la desesperación era una constante, el simple acto de ocultar y descubrir un mensaje en un pantalón rosa se convirtió en una poderosa forma de resistencia contra el sistema opresivo.A pesar de las inhumanas condiciones que soportó, Kylie Moore-Gilbert fue liberada en noviembre de 2020 como parte de un intercambio de prisioneros entre Irán y Australia. Su historia, que podría haber pasado desapercibida entre tantas tragedias en las cárceles iraníes, destacó por su capacidad de resistencia y cómo un simple pantalón rosa se convirtió en una herramienta para desafiar su situación.
Fuente: telam
