SOCIEDAD
05/09/2026
La larga carrera criminal del chileno de las 11 identidades: lo extraditaron, volvió a los 10 días y ahora cayó por un intento de robo boquetero
Fuente: Netfan Servicios
Joel Gaspar Muñoz Jofré siguió una vida volcada al delito. El Registro Nacional de Reincidencia lo vincula con expedientes desde 1997 y condenas en Bahía Blanca y Entre Ríos. Aunque en 2022 fue expulsado a Chile y tenía una prohibición para ingresar al país, recientemente fue detenido por un intento de robo en una joyería de Puerto Madryn
Se hacía llamar David Feliciano Benítez Rivas, Joel Gaspar Benítez Rivas o Ricardo David Feliciano Benítez. A veces se presentaba como Francisco Javier, con distintos apellidos según el caso: Merino Sepúlveda, Muñoz Jofré, Muñoz Sofré o simplemente Muñoz. También solía decir que era Joel Gaspar Muñoz Cofré o Noel Gaspar Muñoz Jofré. Y en el último tiempo había adoptado un nuevo nombre: Juan Domingo Quiroz.
El impostor en cuestión sería Joel Gaspar Muñoz Jofré. Se trata de un delincuente chileno de 55 años y larga trayectoria criminal, con antecedentes que se remontan a casi tres décadas. Un viejo conocido especialmente de la Justicia de Bahía Blanca y de Entre Ríos, donde acumuló varias causas y condenas.
Su extenso prontuario incluso lo llevó a ser expulsado a su país en 2022. Pese a ello, regresó ilegalmente a Argentina y volvió a delinquir: recientemente, lo detuvieron tras intentar robar una joyería de Puerto Madryn a través de un boquete.
El arresto se produjo durante la madrugada del 30 de agosto pasado. Según la acusación, Quiroz —o Muñoz Jofré— y otros dos hombres llegaron en un Fiat Uno blanco hasta la zona de 25 de Mayo, entre Roque Sáenz Peña y 28 de Julio, donde funciona la Joyería Lord.
Los tres habrían forzado una puerta lateral de madera ubicada justo al lado de otro comercio para entrar a un pasillo. Desde allí subieron al techo con una escalera, levantaron una chapa y retiraron una reja que protegía un ventiluz de ladrillos de vidrio. Así ingresaron a un sector del local contiguo a la joyería, donde comenzaron a perforar la pared divisoria con herramientas.
La maniobra se frustró cuando se activó la alarma de la joyería, equipada con un sensor de movimientos sísmicos. Los sospechosos escaparon en el Fiat Uno, aunque las autoridades los rastrearon rápidamente por medio de las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano y se desplegaron por la ciudad.
El auto apareció abandonado en la calle Gobernador Maíz al 500, a unas diez cuadras de la joyería. Quiroz fue localizado sobre el techo de una vivienda de la zona, mientras que uno de sus cómplices, identificado como Leonardo Javier López —de 33 años y con antecedentes en la Justicia local—, estaba oculto en el patio de una gomería lindera con esa propiedad.
En tanto, el tercer sospechoso pudo escapar y, al cierre de esta nota, seguía siendo buscado.
Durante los procedimientos, la Policía secuestró una mecha para pared, un cortafierro, una mochila con herramientas, dos equipos de comunicación, una batería de equipo HT y auriculares inalámbricos.
Ambos detenidos quedaron con prisión preventiva por 30 días, imputados como coautores de robo doblemente agravado por poblado y en banda y por escalamiento, en grado de tentativa.
El primer antecedente de Muñoz Jofré que figura en el Registro Nacional de Reincidencia data de 1997, por una causa de robo en Bahía Blanca. Aquel expediente marcó el comienzo de una seguidilla de investigaciones en esa ciudad, donde estuvo alojado en la Unidad Penal N°4 y en los años venideros quedó una y otra vez en la mira de la Justicia por distintos delitos.
En enero de 2006 fue imputado por tenencia de drogas tras un allanamiento en una vivienda de Aldea Romana. Ya en aquel tiempo la investigación apuntaba a un grupo al que la Policía vinculaba con robos boqueteros en comercios bahienses y de Monte Hermoso, Carhué y Tres Arroyos. En ese expediente recibió una pena de un año de prisión efectiva, que en abril de 2016 fue declarada extinguida por prescripción.
Para entonces, también acumulaba una condena de dos años de prisión efectiva. La Justicia bahiense se la impuso el 30 de noviembre de 2015 por un intento de robo agravado por escalamiento, cometido ese mismo mes. Y años antes había sumado otra causa por robo y privación ilegítima de la libertad en un juzgado bonaerense de San Martín.
La vida de Muñoz Jofré siguió vinculada al delito. En abril de 2018 volvió a ser detenido y, un mes después, fue sentenciado en un juicio abreviado a siete meses de prisión por hurto simple en grado de tentativa. La pena era de cumplimiento efectivo, aunque cuando aún le restaban 103 días de arresto, la Justicia resolvió que la completara con 618 horas de tareas comunitarias.
Habiendo recuperado la libertad, pocos meses más tarde, el 14 de agosto de ese año, protagonizó otro hecho en Bahía Blanca. Lo acusaron de sustraer dos bolsos con cerca de 350 mil pesos y una pistola del interior de un Chevrolet Cruze, para lo que habría utilizado un inhibidor de alarmas.
En el fuero bahiense figura un caso más con condena: en marzo de 2021 le impusieron un año y diez meses de prisión por hurto calificado, aunque posteriormente esa sentencia no había adquirido firmeza porque no lograban ubicarlo.
En el medio de todo ello, tuvo lugar la causa que lo llevó a Entre Ríos. Comenzó en abril de 2019, cuando un grupo realizó un boquete desde un edificio en construcción y llegó hasta la caja fuerte de una casa de compra de oro de Concordia. De allí robaron dinero, oro, un arma y documentación.
Cuatro meses después, a Muñoz Jofré lo detuvieron en Mar del Plata. El expediente avanzó rápido y, en agosto de 2020, fue condenado nuevamente, esta vez a tres años de prisión efectiva por robo agravado por haber sido cometido en banda y con escalamiento.
Al dejar la Unidad Penal N°1 de Paraná, el ladrón fue extraditado a Chile el 5 de junio de 2022. Pero su permanencia fuera del país fue breve: según un expediente judicial, habría vuelto a ingresar de manera ilegal a la Argentina 10 días después.
Esa situación derivó en una investigación en el fuero federal de Bahía Blanca por presunto uso de documento adulterado o falso y falsificación de documentos públicos. Para noviembre del año pasado, el acusado todavía tenía una orden de captura vigente en esa causa.
La figura de Muñoz Jofré volvió ahora a capturar la atención mediática. Mientras las autoridades de Puerto Madryn trabajan para localizar al tercer sospechoso que participó del intento de robo, el ciudadano chileno seguirá encerrado varias semanas más.
Fuentes de la Justicia provincial indicaron a este medio que, una vez que se resuelva su situación en la Argentina, prevén que sea enviado otra vez a su país: "Sale de acá y se lo llevan a Chile", resumieron.
Fuente: Netfan Servicios